¿Se puede realmente frenar el envejecimiento? Esta pregunta se respondió en el 51 Congreso Nacional de la AEDV, donde los doctores Miguel Sánchez Viera, dermatólogo coordinador del GEDET (Grupo Español de Dermatología Estética y Terapéutica) de la AEDV, y Almudena Nuño, dermatóloga y miembro del mismo, exploraron las causas del envejecimiento y pusieron sobre la mesa qué hay de verdad en las tendencias imperantes a la hora de combatirlo.
Factores intrínsecos y extrínsecos
El Dr. Sánchez Viera señaló que, los principales factores que inciden en el envejecimiento son genéticos, biológicos, ambientales (la polución o los efectos de la luz ultravioleta) y los derivados del estilo de vida (el ejercicio, la nutrición, el sueño y las rutinas cosméticas). Sin olvidar conceptos novedosos como el interactoma (el mapa de las interacciones moleculares entre las proteínas a la hora de encontrar nuevos tratamientos médicos) o el inflammaging. Si hablamos de los factores intrínsecos del envejecimiento, tales como la edad cronológica, la carga genética, el fototipo o la etnia, difícilmente se pueden modificar. Pero sí es posible incidir en los factores extrínsecos, es decir, aquellos relacionados con el medio ambiente y el estilo de vida. Cada vez hay más evidencia de que la epigenética modula la expresión de nuestros genes, lo que nos permite ser optimistas a la hora de frenar los signos de envejecimiento y, sobre todo, disfrutar de una longevidad con salud.
¿Qué es el inflammaging?
El envejecimiento está muy relacionado con la inflamación, de ahí el término anglosajón inflammaging; el sistema inmune guarda una estrecha relación con el envejecimiento y cuando hay inflamación éste se acelera, reveló la Dra. Nuño. Y al revés, si prevenimos la inflamación, ralentizamos el envejecimiento. Debemos detectar aquellos hábitos que nos producen inflamación; en otras palabras, qué parte de nuestra epigenética podemos mejorar.
Suplementos nutricionales
Según explicó el doctor, por fin contamos con evidencia científica gracias a un metaanálisis reciente que ha tenido gran repercusión, según el cual, los suplementos nutricionales de colágeno hidrolizado y de algunos carotenoides como la axtasantina, de gran poder antioxidante tanto por vía tópica como oral, demuestran eficacia. Al parecer, la suplementación con colágeno hidrolizado durante periodos prolongados de tiempo (al menos 8 semanas) mejora significativamente la hidratación de la piel y su elasticidad. El tiempo ideal para tomarlo será a partir de 60 o 90 días. Según la investigación, dichos efectos se mantuvieron al menos 30 días después de dejar de hacerlo.
La Dra. Nuño recordó que los suplementos pueden resultar útiles en determinados casos, pero nunca van a sustituir a unos hábitos de vida saludable. Estamos observando una tendencia a medicalizar los suplementos, como si fueran fármacos que nos pudieran solucionar un problema de base. La vitamina D, el magnesio, el omega 3 o el colágeno son suplementos que se utilizan para retrasar el envejecimiento, pero siempre que el resto de las condiciones sean adecuadas.






