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Mamá, quiero ser influencer

Los influencers se han convertido en los líderes digitales que conquistan, algunos de ellos, con sus consejos y recomendaciones a millones de personas en las redes sociales. Creemos que las líderes de opinión de belleza son productos de nuestra época, pero a lo largo de la historia siempre ha existido alguien capaz de crear una tendencia de lo que se consideraba ético y estético en su época y fueron ampliamente seguidas, aunque algunas de esas modas resultaran altamente insanas para sus seguidoras (generalmente estaban destinadas a mujeres). Vamos a repasar algunas de ellas:

Bucarofagia o comer barro para aclarar la piel. Esta práctica estuvo de moda a lo largo de los siglos XVI y XVII, se decía que era un anticonceptivo muy eficaz y, además, favorecía la extrema delgadez y aclaraba la piel. Hay constancia de que algunas damas llegaban a consumir un búcaro al día lo que acarreaba en su organismo amplias pérdidas de hierro y, debido a algunas de las decoraciones de las jarritas, alto consumo de plomo y arsénico.

Lotos dorados o los diminutos pies de las mujeres chinas. La versión más legendaria sitúa el origen de esta tradición a finales del siglo V entre las bailarinas de la corte. Tendencia que logró propagarse y se convirtió en una práctica común en la clase alta y la burguesía. Las mujeres más humildes no lo practicaban puesto que les impedía trabajar. En el siglo XIX, alrededor de la mitad de las chinas pasaban por ese trance, y para las más acomodadas la cifra llegaba casi al cien por cien. Esta práctica se iniciaba en niñas a partir de los cinco años, el objetivo de los primeros vendajes era quebrar el arco y los huesos de los dedos que debían quedar plegados contra la planta. El pie tenía que adoptar una forma puntiaguda, similar al capullo de un loto, y bajar casi en línea recta en la misma dirección que la pierna. El resultado esperado de este atroz proceso, que se desarrollaba de por vida, era tener unos pies de entre 7 y 10 cm lo que suponía un enorme fetichismo sexual para el hombre.

Ablación del clítoris o mutilación genital femenina. No queda claro cuál es el origen histórico de esta práctica aberrante, alguna versión dice que comenzó en el antiguo Egipto y a partir de allí se extendió al resto de África, localizada sobre todo en la zona centro, pero no se limita sólo a este continente. El objetivo es eliminar el placer sexual en las mujeres con la extirpación parcial o total del tejido de los órganos genitales femeninos, particularmente del clítoris.

¿Quién fue la mente iluminada que imagino cualquiera de estas prácticas? Sin duda alguna un gran líder de su época porque fue seguido por millones de personas y, hoy en día, la ablación sigue siendo un problema difícil de erradicar. Sentido común, rigor y legalidad deben ser las normas que guíen los consejos que cualquiera se atreva a dar porque, por encima de todo, debe de primar la salud y el respeto al otro.