El empleo de diferentes fuentes de luz ha revolucionado el campo de la medicina y la estética en los últimos años y están en continuo avance. Cada vez son más los utilizados para conseguir objetivos seguros y de calidad, pero no se debe olvidar que se trata de herramientas muy precisas que el médico debe conocer y dominar.
El Dr. Rafael Serena es presidente de la Sociedad Española de Láser Médico Quirúrgico (SELMQ) y director de la Clínica que lleva su nombre:
Utilización en la Medicina
Los sistemas de luz de uso medicinal son los equipos o aparatos médicos que emiten un campo electromagnético que se propaga a través del espacio, emitiendo energía sobre el tejido humano con un fin terapéutico. Esta luz puede ser visible o invisible y los dos sistemas principales que existen actualmente son el láser y la luz pulsada intensa.
Formación continua
La necesidad de formación y capacitación para utilizar los sistemas de luz de uso medicinal es obligatoria. La persona responsable de su aplicación y manejo debe estar licenciada en Medicina. No está permitido realizar un curso de láser en medicina estética, por ejemplo, sin ser médico. La formación en Física y Óptica en el campo de la medicina y cirugía láser es necesaria para comprender el comportamiento y la interacción de estos sistemas de luz sobre los diferentes tejidos humanos. Este conocimiento será necesario para garantizar la seguridad de los pacientes y también del personal implicado.
Esta formación debe ser continuada y reciclada mediante formatos de Cursos, Diplomaturas y Másteres y deben ser organizados por instituciones Universitarias, Colegiales, o auspiciados y validados por entidades como la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME), la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), la Sociedad Española de Cirugía Plástica y Reparadora (SECPRE) o la Sociedad Española de Láser Médico Quirúrgico (SELMQ), entre otras.
La formación particular realizada por los técnicos de las empresas que comercializan estos sistemas es fundamental y de mucha ayuda, al igual que los talleres prácticos, pero no son suficientes para conseguir una capacitación colegial de forma oficial.
Diferencias entre láser y sistema de luz (IPL)
El láser, que se deriva del acrónimo inglés LASER: light amplification by stimulated emission of radiation (luz amplificada por emisión de radiación estimulada), es un dispositivo que utiliza un efecto de la mecánica cuántica, la emisión inducida o estimulada, para generar un haz de luz coherente, tanto espacial como temporal. La coherencia espacial se corresponde con la capacidad de un haz para permanecer con un pequeño tamaño al transmitirse por el vacío en largas distancias y, la coherencia temporal se relaciona con la capacidad para concentrar la emisión en un rango espectral muy estrecho.
El IPL que viene del acrónimo inglés: Intense Pulsed Light (Luz Intensa Pulsada), es una clase de lámpara especial, la cual no tiene la capacidad del láser de ser coherente y desplazarse en la misma dirección y amplitud. La luz intensa pulsada genera una fuente de luz policromática de alta intensidad, con un espectro de luz entre 515 nm y 1.200 nm y se utiliza aplicando diversos filtros que ayudan a utilizar una forma de onda específica.
Las principales diferencias entre un láser y un IPL según su emisión de luz son:
El Láser emite una luz:
• Coherente
• Monocromática
• Unidireccional
El IPL emite una luz:
• Incoherente
• Policromática
• Multidireccional
El láser proporciona una forma de emisión de radiación luminosa de características especiales. La radiación láser es coherente (longitudes de ondas uniformes), monocromática (una sola longitud de onda, es decir, un solo color), posee una gran direccionalidad (escasa divergencia) y puede concentrar un elevado número de fotones en fase en áreas muy pequeñas. Estas características han permitido una gran diversidad de aplicaciones en el campo de la tecnología actual y, en concreto, en la medicina.
El IPL emite una fuente de luz incoherente (longitudes de onda en diferentes direcciones), policromática (muchas longitudes de onda a la vez, es decir, muchos colores a la vez) y multidireccional (la emisión no se localiza en un solo punto, es decir, se dispersa en todas direcciones).
En la práctica médica podemos decir que el láser, debido a sus características, puede interaccionar con los tejidos y en concreto los cromóforos de un modo más selectivo. El IPL es más eficaz en tratamientos en los que la diana es más difusa. El láser es muy eficaz en lesiones precisas y bien delimitadas, como la eliminación de un léntigo actínico; sin embargo, el IPL está indicado en lesiones más difusas como una mácula o el “matting” capilar.
El láser puede emitir en tiempos más cortos, del orden de nanosegundos y picosegundos mientras que los IPL sólo en tiempos cercanos al segundo. Todas estas diferencias hacen que el láser sea más eficaz en interaccionar con cromóforos oscuros y el IPL en cromóforos más claros, por ello existen láseres más eficaces que los IPL para eliminar vello de color negro y los IPL son más eficaces que los láseres para eliminar vello claro o rubio.
Distintos tipos
Existen muchos tipos de láser y se diferencian, principalmente, por el tipo de medio activo que utilizan:
• Semiconductores:Diodos.
• Sólidos: Láser de Neodimio: YAG, Erbium: YAG, Erbium: Glass, Túlio, Rubí, Zafiro-titanio y Alejandrita.
• Líquidos: Láser de Colorante (de Rodamina el más común).
• Gas: Láser de Helio Neón, Láser de CO2, Láser de Argón, Láser Excimer.
Seguridad y Legalidad
Para comprender el grado de peligrosidad que comporta el manejo de estos sistemas, es fundamental saber qué tipo de láser se utiliza en cada momento atendiendo a criterios de la vigente clasificación (UNE EN 60825-1/A2), (ver recuadro):
La mayoría de los sistemas láser que se utilizan en una consulta médica son de clasificación 3B y 4. Esto significa que las lesiones que puede producir, tanto en los pacientes como en el personal sanitario, pueden ir desde un leve eritema o quemadura en la piel hasta una catarata ocular, con la consecuente pérdida total de visión. Para ello es necesario extremar las precauciones como, por ejemplo: el aviso y la señalización de letreros de peligro homologados en la entrada de los espacios donde se realizan estos tratamientos. Además, es necesario un aviso lumínico en la puerta de las consultas para alertar al personal durante los tratamientos. El mobiliario de las consultas debe ser antirreflejante y en ausencia de materiales espejo. Es imprescindible la utilización de una gafa de protección específica para cada láser, para los pacientes y personal sanitario, e incluso se precisan lentes intraoculares o subpalpebrales en caso de tratamientos periorbitales. La Sociedad Española de Láser Médico Quirúrgico asesora a todos los médicos interesados en conseguir la seguridad frente a los sistemas lumínicos médicos.



