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Neuromoduladores, el top de la medicina estética

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Las ventajas de los neuromoduladores (toxina botulínica) son numerosas, tanto en estética como en su uso clínico. Está indicada para el tratamiento de arrugas faciales, espasmos musculares, incontinencia urinaria, cefaleas, hipersudoración, bruxismo, sialorrea (hipersalivación o incapacidad para retener la saliva en la boca), dolor facial neuropático, distonías (trastornos de los movimientos musculares), mialgias masticatorias, etc., etc. y etc., son muchas las indicaciones del neuromodulador, indica la Dra. Tamara Vega Velázquez, médica estética de Clínica Menorca.

El más demandado en inyectables

Hay varias razones por las cuales es el tratamiento más demandado, dice la doctora. Primero porque es un fármaco que se lleva utilizando muchos años y ya se sabe su efectividad, no solo en su uso en estética sino en su uso clínico. Porque con un solo tratamiento ves el efecto completo y ayuda a despejar la mirada. También porque tiene una función preventiva y es que ya está indicado para cuando comienzan a aparecer las arruguitas finas y, finalmente, porque los tratamientos en el tercio superior del rostro son muy agradecidos y nadie sabe que te has hecho nada, da un efecto de buena cara y es muy discreto.

Una vez inyectado, interfiere con la transmisión nerviosa y bloquea la liberación de acetilcolina, produciendo una parálisis muscular. Su efecto relajante se produce entre los dos o cinco días siguientes, y el proceso culmina en 10 ó 12 días. Los músculos alcanzan la máxima relajación en cinco o seis semanas, y comienza a desaparecer en dos o tres meses. En realidad, independientemente de lo que muestre el espejo, el proceso hay que medirlo en seis meses, en los dos primeros existe parálisis completa, en los dos siguientes se va recuperando la movilidad y en los dos últimos las arrugas se marcan menos.

Duración y resultados

Hay elementos que le restan eficacia al neuromodulador: el tabaco, la exposición solar (dura menos en verano), la actividad física intensa y el estrés.

También el uso continuo del móvil y de otras pantallas como tablets, televisión, etc., que cada vez es mayor, obliga a fruncir el entrecejo y se está consumiendo toxina porque el músculo se contrae continuamente. No hay teorías que avalen esta afirmación, pero tiene lógica y sentido. En general, todo lo que implique movimiento o tensión de los músculos acorta los resultados.

Otro factor es la respuesta inmunitaria del propio paciente. Los neuromoduladores vienen asociados a una proteína y dependiendo de la marca es una u otra, puede ser que con el tiempo ya no sea tan efectiva y el cambio de marca renueve la efectividad. Por eso se considera que es mejor cambiar de marca de vez en cuando.

Es importante que haya pasado un mínimo de 4 meses y que haya desaparecido por completo el efecto del tratamiento anterior, no vale el “ya me han empezado a salir algunas arruguitas”. Dos veces al año para empezar está bien y, dependiendo del caso, incluso una, si eres una persona que no tiene tanta fuerza en el músculo o no genera tanta arruga. Se puede complementar manteniendo el buen estado de la piel y protegiéndola del sol de manera efectiva.

Obligatoriedad legal

El Dr. Ángel Martín Hernández, director médico de Clínica Menorca, explica que sólo puede realizarse en un centro médico autorizado, con el equipo necesario y administrado por médicos con cualificación y experiencia en este tratamiento. Para manipular medicamentos es necesario que el centro médico esté dado de alta en la Unidad de Farmacia de la Consejería de Sanidad de la Comunidad Autonómica a la que pertenezca y tener una farmacia de referencia. El centro está obligado a llevar un libro de registro de la entrada y salida de los medicamentos. Además, es necesario tener un espacio de almacenamiento adecuado y específico para la conservación de los productos farmacéuticos.