El final de las vacaciones trae muchas cosas consigo y, entre otras, una que no suele gustar demasiado: la caída postvacacional. Tal y como explica el Dr. Steven Walker, médico estético y máster en Cirugía Capilar y Tricología, integrante del equipo médico de Hospital Capilar, hay varios factores que influyen en la caída capilar y que se manifiestan habitualmente al comenzar el otoño. “Aunque no existe todavía una evidencia científica que respalde el motivo por el que se produce esta caída estacional, se cree que después del verano se puede producir un efluvio telógeno debido a la exposición solar y a la irradiación ultravioleta que provoca inflamación, aumento de radicales libres y, a nivel sistémico, un incremento del estrés oxidativo que lleva de una fase anágena a una fase telógena del folículo piloso. Dicha caída se evidencia meses después”, apunta el doctor.
¿Qué factores del verano pueden favorecer esta caída?
Los cambios en el estilo de vida que se producen durante el verano también son determinantes para entender esta caída estacional. Por ejemplo, la alimentación varía, disminuyendo el consumo de alimentos ricos en proteínas y vitaminas necesarias para la salud del folículo piloso.
“Hay estudios que han observado que, como sucede en otras especies animales, existe una muda de pelo relacionada a un proceso fisiológico y que se asocia al comienzo del otoño. También es importante tener en cuenta que muchas veces observamos un aumento en la caída del pelo, pero lo que realmente sucede es una ruptura de la fibra capilar. En verano se produce una mayor agresión al tallo piloso, ya sea por la sal marina, el cloro o el aire, aumentando la fricción y disminuyendo la resistencia. Así, es más sencillo que el pelo se rompa más fácilmente al peinarlo o al rozar con la almohada”, subraya el experto.
¿Cuándo deja de ser una caída fisiológica?
Como advierte el doctor, es importante que los pacientes entiendan que el ciclo del crecimiento del cabello es asincrónico y que es normal que se caigan entre 50 y 100 pelos diarios. Además, se pueden dar períodos de tiempo donde se evidencie una caída fisiológica, pero, ¿cuándo deja de serlo? Cuando la caída es prolongada en el tiempo, más de seis meses, y cuando hay una pérdida significativa de densidad capilar.
“Por eso, es importante recalcar que es normal que en algunos períodos del año se incremente la caída sin que sea por una patología”, añade el experto.






