Uno de los tratamientos estéticos que está revolucionando el sector de la medicina estética es el HIFU. Una tecnología de ultrasonido focalizado de alta intensidad que permite frenar el envejecimiento de la piel debido a la exposición solar.
“Utilizando esta tecnología, podemos ayudar a mejorar la apariencia de la piel dañada, proporcionando un aspecto más juvenil y revitalizado. reconoce el Dr. Aucía Klain, médico estético. Sin embargo, apunta el experto, si bien la mayoría de las ocasiones que los pacientes acuden a nuestra consulta es porque el daño en la piel ya está hecho, nosotros creemos que es fundamental explicar que es muy importante actuar de manera preventiva.
Colágeno y elastina
Sabemos que la producción de colágeno natural comienza a disminuir a medida que envejecemos, pero la exposición a la radiación ultravioleta puede hacer que el colágeno se descomponga más rápido. Esto puede dificultar que el cuerpo lo reemplace por otros nuevos. El daño solar es el causante del deterioro del colágeno y la elastina en la piel y el resultado son arrugas, flacidez y una textura irregular. La tecnología HIFU actúa calentando de manera controlada y precisa las capas más profundas de la piel con ondas de ultrasonido de alta intensidad. Este proceso estimula la producción de colágeno y promueve la regeneración de la piel: reduciendo arrugas, mejorando la textura y firmeza de la piel, y otorgando un aspecto más joven y revitalizado.
Este tipo de tratamientos se pueden llevar a cabo también en los meses de verano. Es una tecnología no invasiva, indolora y que, además, está brindando una respuesta efectiva a los efectos del sol en la piel.






