El Dr. Pedro Santos, médico estético dice: “en este año que ahora comenzamos, el volumen de tratamientos seguirá aumentando, pero sobre todo veremos una maduración de la demanda con pacientes más informados, menos centrados en “arreglar una arruga” y más interesados en estrategias de regeneración global: regeneración tisular, calidad de piel, armonía facial y corporal”.
Se confirma que la medicina estética afronta un crecimiento sostenido de los tratamientos no invasivos, impulsado por nuevas tecnologías de energía y el auge de los inyectables regenerativos que, según apuntan datos del sector, tendrán un aumento anual del 10 al 12% hasta 2030”.
Los 4 tratamientos a tener en cuenta
- Ultrasonidos microfocados de última generación
Más precisos y versátiles que sus versiones anteriores, la tecnología microfocada moderna permite redefinir contornos corporales, más allá del facial, tratar tejidos profundos con gran exactitud y en algunos protocolos, modulaciones específicas del tejido adiposo y colágeno. El ultrasonido microfocado ha evolucionado desde el mero “lifting sin cirugía” a una herramienta más precisa, digital y versátil. Para el especialista: “Su combinación con radiofrecuencia y biorregeneradores está en expansión, y muchos pacientes valoran que solo requiere una sesión anual o bianual”.
- Radiofrecuencia monopolar de alta potencia
Indicada para tensado cutáneo, remodelación del colágeno y mejora de la flacidez leve-moderada en rostro y cuerpo. El mercado de dispositivos de radiofrecuencia vive uno de sus momentos de mayor expansión, con un crecimiento superior al 10% anual. “La radiofrecuencia monopolar moderna permite entregas de energía más profundas y controladas, con protocolos cómodos, sesiones rápidas y resultados progresivos y naturales, alineadas con el perfil del paciente que quiere mejorar sin cambios bruscos”, explica.
- Bio Regeneradores inyectables (bioestimuladores y skinboosters avanzados)
Estos tratamientos estimulan la neocolagenesis, mejoran la densidad dérmica y restauran la calidad de la piel y los contornos de forma gradual. Con crecimientos previstos del 8-13%, responden al auge del envejecimiento saludable. “Son tratamientos perfectos para el paradigma actual: regenerar las estructuras y no sólo camuflar el problema”, apunta.
- Láseres epidérmicos de alta precisión (picosegundo y tulio fraccionado)
Son la opción favorita para mejorar la pigmentación, textura, poros y luminosidad con tiempos de recuperación cada vez más cortos. El segmento láser es uno de los más dinámicos del mercado, con crecimientos del 15-17 %, y se integra de forma natural en rutinas periódicas de mantenimiento de la calidad de la piel. Los sistemas de tulio fraccionado y picosegundos con enfoque epidérmico permiten protocolos de “láser facial” rápidos, seguros para múltiples fototipos, y combinables con drug delivery y skincare avanzado. Este tipo de tratamientos resuelven preocupaciones muy frecuentes (manchas, textura, luminosidad) y encajan con la idea de un “mantenimiento de calidad de piel”, casi como una “higiene médica” periódica.






