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Melatonina: la hormona del sueño contra el envejecimiento

Los doctores Darío Acuña-Castroviejo y Germaine Escames son catedráticos de Fisiología con más de 30 años de experiencia en el estudio de la fisiología de la melatonina, su mecanismo de acción y su aplicación en la medicina antienvejecimiento:

La melatonina es una hormona indólica derivada del triptófano que se produce en la glándula pineal de forma rítmica y se libera a la circulación sanguínea, apareciendo un pico nocturno entre las 2 y las 4 de la madrugada. Sin embargo, durante el día los niveles de melatonina son muy bajos porque la luz inhibe su producción, ésta es la melatonina pineal.

Hoy día sabemos que prácticamente todos los tejidos y órganos producen melatonina, incluida la piel. Ésta es la melatonina extrapineal que se diferencia de la anterior, en que su síntesis es independiente del ciclo luz-oscuridad, se produce a concentraciones mayores y no sale a la circulación sanguínea. Se trata de una melatonina que tiene una función de protección celular.

Su relación con la longevidad saludable

Conforme vamos cumpliendo años, tanto la producción de melatonina pineal como los niveles que se alcanzan durante el pico nocturno, disminuyen. A los 55 años, tenemos ya cerca de un 40% menos que a los 35 años. La pineal sincroniza los ritmos biológicos. Es por ello que con el envejecimiento se empiezan a perder los ritmos del organismo como, entre otros, el ritmo sueño/vigilia.

Pero, además, la producción extrapineal también desciende, ésta es la que se produce en los diferentes tejidos como la piel. Esta pérdida está reduciendo la capacidad de defensa antioxidante y antiinflamatoria del organismo, así como la de la propia célula al disminuir la generación de energía por parte de las mitocondrias. Por tanto, la pérdida de melatonina tiene un papel activo para promover el proceso de envejecimiento.

Ciclos de sueño y vigilia y el correcto funcionamiento del cerebro

El sistema circadiano, constituido por el reloj biológico (unas 20.000 neuronas localizadas en los núcleos supraquiasmáticos del hipotálamo) y la glándula pineal, constituyen nuestro sistema cronobiótico. Es decir, el sistema que organiza y sincroniza los ritmos circadianos del organismo a través del pico nocturno de melatonina, señal que llega a todas las células y pone en orden las funciones circadianas. Por eso se le llama a la melatonina el mensajero de la oscuridad.

Esta capacidad de sincronización endógena de los ritmos no sólo se refiere al ciclo sueño/vigilia, sino que se extiende a todos los ritmos circadianos del organismo, incluyendo el de los neurotransmisores cerebrales para un correcto funcionamiento.

Por otro lado, durante el sueño se produce una vasodilatación del espacio interneuronal, de manera que, literalmente, se lava el cerebro de los desechos metabólicos producidos durante la función neuronal diurna, evitando su acumulación. La falta de sueño impide este proceso de limpieza, y dichos desechos dañan las neuronas facilitando una activación neuroinflamatoria que se ha relacionado con patologías neurodegenerativas.

Beneficios de la melatonina ante el deterioro cognitivo

Estos beneficios se estudian desde hace muchos años, ya sabemos hoy en día que, ante la presencia de deterioro cognitivo leve como en la enfermedad de Alzheimer, el tratamiento con melatonina es capaz de frenar dicho deterioro. Este efecto se ha relacionado con el mantenimiento de la homeostasis mitocondrial, que reduce de esta forma la producción de radicales libres nocivos para la neurona, al tiempo que aumenta la producción de ATP, la forma de energía que la célula utiliza para mantener su función. Nuestros estudios han demostrado que la melatonina reduce los depósitos de proteína beta-amiloide en la mitocondria, causante de dicho daño y del deterioro cognitivo.

Cómo se debe usar

La melatonina es una molécula muy segura desde el punto de vista de su uso en la clínica humana. Debido a que es, por un lado, un cronobiótico (regulador de los ritmos circadianos) y, por otro, un eficaz antioxidante, antiinflamatorio y estimulante bioenergético mitocondrial. Su uso requiere conocer, en primer lugar, su producción circadiana, y por otro lado sus niveles intracelulares, lo que se hace con unos análisis específicos. De esta forma, podemos saber a qué hora debemos administrarla y qué dosis se necesita para aprovechar sus propiedades.

Lógicamente, la melatonina de aplicación tópica para la piel no requiere de esos requisitos, ya que la formulación Mel13 está hecha de manera que entra en todas las capas de la piel, pero no pasa a la circulación, ya que su efecto es solamente a nivel local.