Existe la percepción de que la vitamina C es un producto “iluminador”. Sin embargo, desde la visión médica el objetivo es mucho más ambicioso. Para el dermatólogo, Dr. Carlos Morales existe una “doble función antioxidante”, además de aportar luminosidad, “la vitamina C activa la formación de colágeno. Es muy importante también para reducir la microinflamación, que afecta al envejecimiento y lo reduce. Así como también las manchas, ya que controla la hiperpigmentación”.
“Los dermatólogos la recomendamos, pero el paciente tiene la sensación de únicamente de que le va a dar ese glow. Desde nuestra visión científica buscamos mucho más; cuando está bien formulada tiene también un efecto terapéutico en personas con hiperpigmentaciones e inflamaciones” considera la Dra. Carmen Galera.
Por su parte, la Dra. Natalia Jiménez insiste en que no es una solución inmediata: “no es un producto para el corto plazo y solo tener un efecto iluminador. Esa función y corrección del envejecimiento es básica, además de su acción en la piel”. Los resultados, explica, están respaldados por estudios que demuestran que actúa sobre ocho signos clínicos como manchas, textura, luminosidad, firmeza, elasticidad y síntesis de colágeno, generando “un aspecto de mejora global de la piel”. Además, “es un buen compañero que se asocia y funciona con tratamientos estéticos o peelings».
Contra el estrés oxidativo y los radicales libres
Según la opinión de los expertos expresada en la mesa redonda ConCiencia Antioxidante patrocinada por SkinCeuticals, “el 80% de los dermatólogos recomiendan el uso de antioxidantes, pero menos del 40% de la población lo hace en algún tipo de formulación”, a pesar de que los especialistas la prescriben de forma habitual.
El Dr. Morales se centra en la acción de los antioxidantes y define su principal función que «es reducir el daño del estrés oxidativo y los radicales libres, neutralizándolo”. Esta acción no es superficial ni estética; es biológica. La Dra. Jiménez afirma que “envejecemos porque nos oxidamos”. Por eso insiste en “destacar el papel de la vitamina C como activo esencial para prevenir la oxidación”.
Por su parte, la Dra. Gómez añade que “tenemos muy integrada la necesidad del uso del fotoprotector, pero hay más factores como la polución y esta se fotoactiva. Necesitamos antioxidantes, hay muchos en el mercado, pero no todos tienen la misma evidencia científica”.
La farmacéutica Leonor Prieto, directora científica de L’Oréal Dermatological Beauty en España y Portugal, añade el fundamento bioquímico. “La vitamina C para que sea activa necesita carga neutra; si el pH es alto, se vuelve con carga negativa y pierde su capacidad”. Subraya la importancia de la sinergia con otros activos: “La vitamina C necesita un equipo como por ejemplo la E que restaura los lípidos y es también antioxidante; una a otra se reciclan y funcionan en simbiosis. El ácido ferúlico es también un antioxidante con capacidad antiinflamatoria”.






