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Rinoplastias. Tipos y resultados

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La rinoplastia es una de los procedimientos más realizados en cirugía plástica. Un procedimiento que debe de ir de la mano de un profesional y que es muy personalizado, porque, cada nariz tiene unas circunstancias específicas. La Dra. Elena Jiménez, cirujana plástica y estética y directora médica de Eleca Clinic, explica cuántos tipos hay y cuáles son sus resultados.

Tipos de rinoplastia

Tal y como explica la doctora principalmente existen dos tipos de rinoplastia. Una de ellas sería la rinoplastia estructural y a otra la rinoplastia de preservación.

La estructural es aquella en la cual se aborda el esqueleto nasal, desmontando todas las estructuras y asociándose principalmente a lo que se denomina rinoplastia abierta, que es una cicatriz en la zona que hay entre los dos orificios nasales que se denomina columela.

La característica de la rinoplastia de preservación es aquella en la que se mantiene la continuidad de la piel, que hay entre los dos orificios y la disección se realiza preservando estructuras que son músculos y ligamentos. Este procedimiento aborda el esqueleto manteniendo la integridad tanto de músculos como de ligamentos y yendo por debajo de ellos.

En la rinoplastia estructural, al abrir la zona de lo que se llama columela, se interrumpe la continuidad de un ligamento que se denomina ligamento de Pintanguy. Esa es la mayor diferencia que existe entre la estructural y la de preservación y es muy importante reconstruir el ligamento de Pitanguy al terminar la rinoplastia.

En el caso de la rinoplastia de preservación se va a intentar preservar intacto ese ligamento y otros ligamentos que existen. El plano de disección va a ser profundo justo a la altura de los cartílagos levantando la “piel” del cartílago y la “piel” del hueso, que se conoce como pericondrio y periostio.

El plano de disección que va a ser profundo, más o menos a la altura justo, de lo que son los cartílagos e incluso se levanta la piel del cartílago y la piel del hueso, que se conocen como pericondrio o periosteo. Encontraremos un plano que vascularmente no tiene vasos sanguíneos, lo que favorece mucho que no haya inflamación. En el caso de la rinoplastia estructural, ese ligamento de Pitanguy es seccionado y después llegamos a ese plano profundo.

La mayor diferencia entre ambos tipos de rinoplastia es que en la de preservación podemos reducir el dorso óseo y cartilaginoso hundiéndolo hacia la nariz, sin realizar ni raspados de hueso ni quitar la zona ósea. Y, además, vamos a mantener todas las estructuras de los tejidos blandos, ligamentos, músculos, tejido graso. Por el otro lado, la forma estructural se parece más a la forma clásica, ya que vamos a trabajar ese dorso directamente, haciendo raspado o quitando el exceso de hueso o de cartílago, y luego tendremos que reconstruir cada una de las estructuras que vamos tocando o hacer lo que se denomina actualmente un camuflaje.

Resultados de ambas cirugías

Con la rinoplastia, lo que se pretende es que el resultado sea una nariz natural y que no parezca artificial. Los resultados de ambas cirugías son óptimos, son rinoplastias en las cuales se realiza un proyecto y se corrige la nariz siguiendo dicho proyecto. Quizás la mayor diferencia no sea tanto en resultados, sino en indicaciones. Está muy claro que cada paciente tiene una indicación distinta. Hay pacientes que se pueden empezar haciendo una cirugía de preservación sin la cicatriz en la columela, pero que dada la complejidad de las estructuras que nos vamos encontrando, tengamos que transformarlo en una cirugía estructural con una sección en la zona de la columela.

Otro punto a tener en cuenta, es que es curioso porque cada persona tiene su nariz en individual. Una rinoplastia, aunque los cartílagos los nombremos de la misma forma, van a ser específicos de cada persona. Y al igual que cada individuo tiene una cara única, la nariz también es única. Y hasta que no estamos en el proceso quirúrgico no podremos saber si vamos a tener que transformar una rinoplastia de preservación en una rinoplastia estructural por la complejidad de la distribución esquelética de dicha nariz.