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Endolifting con láser para eliminar la grasa

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La Dra. Elizabeth García Bonome explica que el endolifting con láser consigue activar el tensado de la piel, realizar un efecto lifting y eliminar la grasa localizada de forma duradera, sin necesidad de pasar por quirófano, considerándose un tratamiento avanzado y poco invasivo que consigue excelentes resultados.

Se trata de un procedimiento seguro, efectivo y de rápida recuperación para hombres y mujeres que desean recuperar el posicionamiento de las estructuras faciales y corporales, tanto cutáneas como musculares, obteniendo simultáneamente un tensado profundo y superficial.

Láser de diodo

El dispositivo empleado es un láser de diodo con una longitud de onda de 1470 nm, que logra eliminar el tejido graso mediante el calentamiento del adipocito sin dañar tejidos adyacentes, al mismo tiempo que se reafirma la piel para prevenir o mejorar la flacidez cutánea, estimulando la formación de nuevas fibras de colágeno, dice la doctora.

El láser actúa como un poderoso estimulador de la regeneración celular, mejorando la textura, firmeza y luminosidad de la piel, al penetrar en las capas más profundas de la dermis, proporcionando un efecto lifting natural y permitiendo al médico estilizar y remodelar la zona a tratar de manera personalizada.

La técnica permite llevar a cabo una variedad de procedimientos en diferentes áreas del rostro (zona frontal, párpados inferiores, tercio medio e inferior del rostro, marcación mandibular, papada y cuello) y del cuerpo (brazos, abdomen y zona periumbilical, muslos, glúteos, rodillas y tobillos).

Procedimiento

Indica la Dra. García Bonome que, para llevar a cabo el proceso, se identifica la zona a tratar y se realizan mínimas incisiones tras la aplicación de anestesia local. A través de ellas, se introduce una fibra que, junto con los parámetros establecidos en el equipo, produce calentamiento de la grasa y tensado cutáneo. Aunque puede experimentarse una sensación de calor durante el tratamiento, éste no es doloroso.

Una vez finalizado el procedimiento que dura entre 30 y 40 minutos, no es necesario colocar puntos de sutura.

La hinchazón o inflamación leve que puede presentarse inmediatamente después del procedimiento suele desaparecer en los primeros días. Los efectos del tratamiento comienzan a notarse al cabo de un mes y mejoran en los meses siguientes, con una duración habitual de entre 1 y 3 años. En el caso de tratar la zona de la papada, se recomienda el uso de una mentonera durante las primeras noches para obtener un resultado óptimo.