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Structura: Complejo Híbrido Cooperativo para regenerar y restaurar el tejido adiposo superficial

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La Dra. Natalia Ribé presentó el pasado martes en Madrid, junto con Jordi Alorda, director de la Unidad de Negocio de IBSA Derma en España, un tratamiento basado en la tecnología NAHYCO®, especialmente diseñado para su acción en la capa grasa subcutánea, formulado con Complejos Híbridos Cooperativos (CHC) y definido como un Lipolifting facial que restaura el tejido adiposo subcutáneo superficial y aporta una firmeza profunda.

Este innovador producto, Structura, se constituye como un inyectable de ácido hialurónico y CHC, con indicación para regeneración de tejido graso en su IFU (Instrucciones para uso del producto).

Los CHC son moléculas estables, fruto de la fusión térmica patentada, -tecnología NAHYCO®- de dos ácidos hialurónicos, y que amplifican la señal metabólica propia de un ácido hialurónico, actuando como un auténtico activador celular de alto nivel. Los CHC, están basados en ácido hialurónico natural, sin ningún tipo de aditivo químico, solo ácido hialurónico.

 

El tratamiento con CHC, permite que el propio paciente regenere el tejido graso subcutáneo por sí mismo, y así recuperar una de las estructuras subcutáneas más importantes que da volumen y firmeza a la piel y que se ha perdido por el paso del tiempo. El abordaje del tratamiento se apoya en la habilidad innata del cuerpo para repararse y auto regenerarse.

El paradigma de este tratamiento es que, a diferencia del uso hasta ahora conocido de los fillers:

No se intenta tapar o disimular nada. Los voluminizadores de ácido hilaurónico, se inyectan para disimular un volumen perdido y/o rellenar una zona deprimida por perdida de estructuras de capas inferiores de la piel, tales como grasa subcutánea, hueso, etc.

No se quiere sustituir nada. El uso de inductores de colágeno provoca una reacción fibrótica no natural que quiere, a través del tensado de la piel, sustituir el efecto de tensión que producen las capas grasas subcutáneas jóvenes y bien formadas, y cuya pérdida tiene como resultado la apariencia de flacidez del rostro.

– El tratamiento con CHC: soluciona el problema de origen, sin querer poner parches, ni forzar al organismo a reacciones no naturales y provoca que el paciente, de forma natural, regenere su tejido graso perdido.

El resultado final es un resultado natural, sin alterar radicalmente la apariencia del paciente sino refinando y renovando su aspecto, centrándose en mejoras sutiles que realzan su belleza, un refrescamiento de su aspecto en lugar de una transformación de este.

Envejecimiento facial

 

El envejecimiento facial se produce, entre otros motivos, debido a cambios estructurales que afectan al esqueleto facial, los ligamentos, los músculos, el tejido adiposo y la piel. Estos cambios, que afectan a cada una de las estructuras mencionadas, se producen a ritmos diferentes, iniciándose en edades distintas.

Esos signos tan característicos del envejecimiento facial son, en parte, debidos a alteraciones del tejido adiposo subcutáneo, relacionados con la evolución de este tejido a lo largo de los años. El movimiento de la grasa dentro de estos compartimentos grasos faciales, debido a la gravedad, puede dar lugar a un desplazamiento del tercio medio inferior de la piel del rostro hacia abajo. Este reposicionamiento o desplazamiento de la grasa, a menudo, conduce a un aumento de los huecos en las mejillas y a un aplanamiento de los ángulos faciales, con una pérdida de volumen graso en los compartimentos medio y lateral de las mejillas.