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La mejor solución para la reducción de estómago ¿con o sin cirugía?

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Los profesionales de Clínica Opción Médica indican que “las posibilidades para someterte a una reducción de estómago son muchas y pueden englobarse en dos grandes grupos: endoscópicas (realizadas vía oral)  y,  por lo tanto, mínimamente invasivas, y tratamientos que precisan de cirugía, llamados “cirugía bariátrica o de la obesidad”. Los expertos siempre ofrecerán el tratamiento más eficaz, más seguro y que, con la menor intervención, permite obtener los mejores resultados para cada paciente”.

Tratamientos mínimamente invasivos

Explican los especialistas que, “se puede realizar una reducción de estómago con un tratamiento endoscópico, no quirúrgico y Mínimamente Invasivo: el Método POSE.

Consiste en modificar el tamaño, la forma y la capacidad del estómago realizando una serie de pliegues por vía oral, sin incisiones, así el paciente siente mayor saciedad y, por lo tanto, queda satisfecho comiendo menos cantidad de comida.

Está indicado para pacientes con una Obesidad Tipo I y Tipo II, o sea, con un Índice de Masa Corporal (IMC) de entre 30 y 40, siempre debe ser el médico especialista el que acaba de determinar el método”, afirman.

“Otra técnica mínimamente invasiva es”, continúan diciendo, “la reparación post-bariátrica, indicada para aquellos pacientes que tras someterse a una cirugía bariátrica han vuelto a recuperar peso. A través de la boca se realiza un número determinado de anclajes mediante suturas con el fin de reducir los volúmenes gástricos dilatados tras el paso del tiempo, tanto en la zona gástrica como en la duodenal, limitando también el diámetro de la salida del estómago. El objetivo es que el paciente recupere la sensación de saciedad y limite su ingesta diaria de alimentos”.

Cirugía bariátrica

Añaden los expertos que, “dentro de esta se dispone de tres métodos:

El tubo gástrico o «Sleeve» es procedimiento basado en la reducción laparoscópica del estómago en su cobertura mayor, disminuyendo su capacidad hasta los 80-120cc. Generalmente, está aconsejada para obesidades con un Índice de Masa Corporal a partir de 35, dependiendo de otros factores como la conducta alimentaria del paciente. El Tubo gástrico es el primer escalón dentro de la Cirugía de la Obesidad. Su gran ventaja frente a otras técnicas es que no presenta secuelas malabsorvativas ni déficit de minerales o vitaminas”.

Añaden que, ”otro tratamiento es el bypass gástrico, técnica que consiste en reducir la capacidad del estómago y al mismo tiempo que los alimentos no se absorban adecuadamente en el intestino delgado. Los pacientes pueden llegar a perder entre un 65 y un 70% del exceso de peso corporal durante los primeros meses, para continuar perdiendo hasta normalizarlo. Está indicado para IMC superiores a 40”.

“El Cruce Duodenal es”, continúan explicando,  “una técnica mixta de cirugía bariátrica que combina dos operaciones: una con fin restrictivo y la otra con finalidad malabsorvativa, de forma que ambas se sumen. Así se restringen tanto la ingesta como la cantidad de calorías y nutrientes que el cuerpo absorbe. La Cirugía se realiza mediante laparoscopia, lo que permite un post-operatorio más corto y con menos complicaciones. El Cruce Duodenal es la técnica de elección cuando el paciente padece enfermedades metabólicas como la Diabetes”, concluyen.