El magnesio es uno de los minerales imprescindibles para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo, siendo el segundo mineral más abundante dentro de cada una de nuestras células. Su papel en el organismo es ubicuo, pues se necesita para más de 300 reacciones metabólicas, siendo 2 de las más importantes la correcta contracción y relajación muscular (incluyendo los vasos sanguíneos y el corazón) así como la correcta transmisión nerviosa.
Una gran parte de la población (hay estudios que muestran cifras del 60%) sufre de deficiencia intracelular. Como resultado, numerosas funciones de nuestro cuerpo se ven afectadas haciendo que aparezca pesadez muscular, dificultad para conseguir unos niveles adecuados de los neurotransmisores implicados en la relación cerebral necesaria para conciliar y mantener el sueño como son: el GABA y la serotonina.
Para ayudar a suplir esta carencia, se recomienda el consumo de alimentos ricos en magnesio, como los frutos secos (nueces, avellanas o almendras), cereales integrales, cacao, verduras (espinacas, guisantes o judías blancas) o frutas (dátil o plátano), y suplementos alimenticios, que ayudarán a frenar la ansiedad, los calambres y la hipersensibilidad. La Dra. Isabel Viña Bas, médico residente de Endocrinología y Nutrición, y divulgadora en Instagram (@isabelvina) explica cuáles son las causas del déficit del magnesio en la población:
– La desmineralización de las aguas de cultivo a consecuencia de la contaminación existente. Esto hace que las verduras, legumbres y frutos secos cultivados con dichas aguas contengan en su matriz nutricional menos de este mineral. Al consumir dichos alimentos la ingesta de magnesio será menor.
– Hasta hace poco tiempo no se sabía que el magnesio verdaderamente importante, a la hora de valorar el status de dicho mineral en el cuerpo, es el magnesio Intracelular y no el que medimos en sangre “normal”. Este valor sanguíneo sirve para documentar una deficiencia marcada, pero se sabe que una vez que en sangre está bajo el magnesio, dentro de las células lleva mucho tiempo bajo y con ello se han visto afectadas todas las funciones implicadas.
– Fármacos, como diuréticos, antibióticos, anticonceptivos hormonales, insulina y sulfonilureas
– Consumo de alcohol (1-2 cervezas al día o 1 copa de vino al día)
– Estrés crónico.
– Falta de sueño.
– Enfermedades endocrinas, como la diabetes, obesidad, insuficiencia pancreática…
– Estados malabsortivos. Cirugía bariátrica, enfermedad de Crohn o insuficiencia hepática.
– Ejercicio físico intenso.
De las 300 funciones metabólicas del magnesio, estas 5 funciones son unas de las más claves para una adecuada calidad de vida y prevención de enfermedades:
– En primer lugar, el magnesio se necesita para absorber, transportar y activar la vitamina D (también con alta deficiencia en la población).
– Además, es un cofactor necesario para la síntesis de la hormona melatonina y del neurotransmisor serotonina implicados en el sueño y la relajación.
– También es necesario para una adecuada contracción muscular siendo clave para controlar la tensión arterial, la función del corazón y un adecuado rendimiento físico.
– Es clave para el correcto metabolismo de la insulina y captación de glucosa por tus músculos (dónde queremos que esté la glucosa), reduce la agregación plaquetaria, por lo que es clave para evitar la formación de trombos siendo este aspecto realmente importante en personas con alto riesgo, como mujeres que toman anticonceptivos hormonales, personas fumadoras, personas con hipertensión o personas con colesterol elevado.
– Por último, el magnesio regula la secreción de la hormona PTH principal encargada de mantener el balance del calcio en el cuerpo. Una falta de magnesio lleva a un exceso de liberación de PTH y la consecuente pérdida de masa ósea con el riesgo que ello supone.






