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Cuidado con las bebidas energéticas

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Desmitificando las bebidas energéticas: ¿son realmente perjudiciales para la salud? Casi la mitad de los alumnos de 14 a 18 años tomó bebidas alcohólicas en los últimos 30 días, concretamente el 47,7%. De ellos, el 19,5% de los estudiantes mezcló bebidas energéticas con alcohol en el último mes, según datos de la Encuesta sobre el uso de drogas en Enseñanzas Secundarias (2023), conocida como Informe Estudes y publicada por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas.

A día de hoy, son siete las comunidades autónomas que se plantean seguir los pasos de Galicia y regular la venta de bebidas energéticas a los menores de edad, un sector de la población que, siguiendo la línea del estudio y según el Ministerio de Sanidad y la Asociación Española de Pediatría, no debería consumir este tipo de productos.

En este contexto, José Luis Flores y Karen de Isidro, dietistas nutricionistas y miembros de Doctoralia, hablan sobre cómo el consumo de bebidas energéticas puede afectar a la salud.

Contra los mitos

Son muchas las creencias que se han ido difundiendo a lo largo de los años sobre este tipo de bebidas:

– La Taurina, ingrediente presente en estas bebidas, ¿contiene un efecto enérgico? La realidad es que la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) lo ha negado como efecto positivo asociado a este tipo de bebidas.

– ¿El Ginseng es beneficioso para hacer frente al cansancio? No existe ningún respaldo científico sobre esto. Lo mismo ocurre con el guaraná y la L-carnitina, que no ayudan a recuperar el cansancio, ni mejoran la capacidad cognitiva, ni la resistencia física.

– A nivel genérico, ¿las bebidas energéticas son buenas para el deporte, la recuperación y el rendimiento? Lo cierto es que no. No contienen ni electrolitos ni aporte nutricional.

– ¿El consumo de la bebida energética disminuye los efectos del alcohol? Simplemente enmascaran la “borrachera”, pero los efectos ebrios siguen estando.

Sustituir un café por una bebida energética, ¿equivale a lo mismo? Nunca. Las bebidas energéticas contienen más azúcares o edulcorantes, además de cafeína.

No son bajas en azúcar. Estos productos suelen contener en torno a 15g/100m, de manera que si tomamos una lata de 500ml consumiremos 75g de azúcar, lo que equivale a casi 19 terrones de azúcar.

Perjudiciales para la salud

Los expertos coinciden en que el gran problema detrás del consumo de este tipo de bebidas está en su contenido de cafeína y azúcares o edulcorantes. “En el caso de la cafeína y el azúcar, ambas pueden generar adicción y un incremento del consumo. En este sentido, es importante añadir que se ha detectado un auge en el uso de bebidas energéticas con alcohol, una combinación que se debe evitar en su totalidad, ya que la cafeína disminuye la percepción de la intoxicación etílica y su efecto depresor del alcohol, elevando el riesgo de aumentar el consumo tanto de alcohol como de cafeína” explica José Luís Flores.

El consumo de bebidas energéticas se asocia a diversos problemas de salud. Karen de Isidro, los relaciona con los ingredientes comunes en su composición:

– La cafeína: puede provocar taquicardia, temblor, mareo, insomnio, aumento de la tensión arterial y problemas digestivos.

– El azúcar: puede provocar obesidad, problemas cardiovasculares, diabetes, caries y cándidas.

Exceso de vitaminas: puede provocar erupción cutánea, diarrea, entumecimiento articular, intoxicación hepática y hormigueos en manos y pies.

L-carnitina: puede provocar vómitos, gastritis, náuseas y diarrea.

Guaraná: puede provocar insomnio, problemas digestivos y aumento de la presión arterial.

Ginkgo biloba: puede provocar malestar intestinal y reacción alérgica.