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El peligro de los filtros digitales en la belleza

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La Dra. Electa Navarrete advierte que la belleza que debemos buscar debe ser real y natural, porque los filtros digitales son sólo un entretenimiento, nunca una aspiración de belleza real.

Cada vez son más las mujeres y hombres que quieren mejorar su aspecto, y hasta ahí vamos bien, porque la medicina estética se creó con ese fin. Sin embargo, hay que tener cuidado con los filtros de las redes sociales.

Por muy atractivo que resulte tener una piel perfecta en 2 segundos gracias a un filtro, no debemos olvidar que estos filtros se han creado digitalmente, y que un médico estético no; todo lo contrario; estudia la anatomía de la paciente, su tipo de piel y estudia cual es el mejor tratamiento para crear esa armonía facial que queremos conseguir.

Más allá del componente social que conllevan estos tipos de filtros en personalidades jóvenes y con poca autoestima, este trastorno, llamado Dismorfia del Selfie, es un problema con el que se encuentra la Dra. Navarrete muchas veces en su consulta.

Son muchas las pacientes que llegan con fotos suyas realizadas con filtros de Tik Tok o Instagram y piden tener esa piel, esos ojos de gato, esa nariz perfecta. Esta obsesión por un aspecto que se centra en imágenes retocadas o deformadas por los filtros de las redes sociales es un problema que afecta al 2% de la población.

Huella estética

La doctora dice que hay que trabajar con tratamientos que no alteren nuestra huella estética, porque las modas cambian y lo que ahora nos gusta, puede que con el paso del tiempo ya no nos quede tan bien y debamos hacernos otros tratamientos diferentes que encajen con nuestra edad y gustos.

Cada vez la gente empieza antes a hacerse tratamientos estéticos, y eso no es malo, pero debemos ver si en realidad esta necesidad, no esconde una patología más grave, como es el Trastorno Dismórfico Corporal. Esta patología se da en pacientes que por muchos tratamientos que se hagan, siempre ven defectos y ven imperfecciones que nadie más ve.